Progreso: recorrí las entrañas de Jabu-Jabu para rescatar a la princesa Ruto y obtuve una gran recompensa
Tiempo de la partida: 1:30 horas (3 minutos de lectura).
Tiempo total de la serie: 12:45 horas.
La partida
Recorriendo las tripas del pez
Inicié mi recorrido intestinal en la boca de Jabu-Jabu. Podía ver sus dientes y varios tipos de monstruos nuevos desperdigados a lo largo de pasadizos con aspecto viscoso y oloroso.





En una de las cavidades encontré un cofre enorme que me llamó mucho la atención. Dentro había el mejor objeto que he encontrado hasta ahora ¡un bumerán!.

Consejo: además de ser un gran arma, puedes usar el bumerán para atraer objetos lejanos y recogerlos fácilmente.
En poco tiempo me hice con el mapa de la mazmorra y la brújula, que me permitirían recorrerla más fácilmente.
La princesa malcriada
Tal como decía el mensaje en la botella, allí se encontraba Ruto, la princesa Zora por la que el rey estaba preocupado.

Apenas empecé a hablar con ella se me quitaron todas las ganas que tenía de rescatarla. Tenia una actitud tan detestable y prepotente que pensé en dejarla allí dentro. Pero necesito la piedra espiritual de los Zora para salvar a Hyrule.
Por si fuera poco toda la situación en la que me encontraba, tuve que cargar con la princesa a cuestas para llevarla hasta la piedra que había perdido.

Parásitos, túneles y válvulas
Exploré todas las zonas de la mazmorra cargando a Ruto en búsqueda de la piedra. Por el camino habían acertijos y enemigos agresivos, pero en especial unos parásitos de unos 10 metros de largo que colgaban del techo.
Consejo: para vencer los tentáculos mantén fija la mira desde el principio, acércate un poco y con valentía lánzale el bumerán, sin retroceder porque se esconde. Haz esto unas 5 veces hasta derrotarlos.
Finalmente encontramos la piedra que había perdido Ruto, y justo cuando la recogió, apareció un pulpo gigante que se la llevó. Pero no contaba con mi espada y sobretodo, mi nuevo bumerán, con el que acabé derrotándolo.

Buscando nuevamente a Ruto entré en el territorio de la temible Barinade, “La Anémona Bio-eléctrica”. Aunque me superaba significativamente en tamaño, no fue rival para mí poderoso bumerán, que fue testigo de su derrota.
Así, por fin, conseguí ablandar el corazón de Ruto, quien reconoció mi esfuerzo por ayudarla y me recompensó con el zafiro de los Zora.



Reflexiones
Me costó avanzar por la mazmorra porque a veces tenía que soltar a Ruto para superar obstáculos, pero si la dejaba atrás la perdía y tenía que buscarla nuevamente.

Por otra parte, el bumerán fue un gran descubrimiento. Me ha ampliado la jugabilidad, permitiéndome alcanzar objetos e interruptores que antes no podía. Además es un alivio no tener que preocuparme por quedarme sin municiones para la tirachinas.
En la próxima partida
Ahora que tengo las 3 piedras espirituales voy a volver con Zelda para poder acceder al Templo del Tiempo y hacerme con la Trifuerza antes de que caiga en manos del malvado Ganondorf. ¿Podré llegar antes que él? ¡Acompáñame en la siguiente partida para averiguarlo!

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