Progreso: Después de conseguir el medallón de Darunia, emprendí mi camino al Templo del Agua.
Tiempo de la partida: 1:00 hora (3 minutos de lectura).
Tiempo total de la serie: 21:00 horas.
La partida
El medio de transporte ecológico
Apenas salí del Templo del Tiempo, Navi me insinuó que debía ir al río Zora de una forma muy sutil pero suficientemente directa si sabes leer entre líneas.
Como de costumbre, atravesé el campo de Hyrule hasta llegar al río. Al entrar me di cuenta que la semilla que había plantado antes había crecido. Emocionado me subí encima de la planta y para mi sorpresa, emprendió vuelo rápidamente a través del río, hasta la cascada del final.
Gracias a este nuevo transporte ecológico enseguida pude entrar al dominio Zora, atravesando la cascada.
Una cueva congelada
El poder maligno de Ganon ya había hecho de las suyas. Lo que antes era una cueva con agua llena de vida, comercio y juegos, ahora estaba disminuido a bloques de hielo solitarios.
Seguí avanzando hacia el salón del Rey, quien estaba encapsulado en una misteriosa energía roja. Así mismo, continué y atravesé la fuente Zora saltando sobre unos bloques de hielo bastante inestables para entrar a la Caverna de Hielo.
Arriesgándome a pillar un resfriado
En la caverna encontré más bloques de esos rojos extraños, luego encontré un fuego azul que, después de intentar muchas cosas, recogí con una botella vacía. Este fuego me sirvió para descongelar los bloques rojos, que resultaron ser hielo, imbuido por la maldad de Ganon.
En mi camino por la caverna, entre otras cosas, encontré unas botas de hierro y atravesé una sala en donde tuve que resolver un acertijo con un bloque hielo, que disfruté mucho.
Al llegar a lo que parecía el final de la caverna, apareció Sheik y me enseñó la Serenata del Agua. Me contó que los Zora estaban atrapados debajo del hielo, causado por una maldición de un ser malvado en el templo del agua, que tendría que destruir.
Un poco de ocio antes de salvar Hyrule
Como no divisé una entrada clara hacia el Templo del Agua, toqué la canción que recién había aprendido y aparecí en el lago Hylia. Aquí tampoco encontré ninguna entrada al templo. Pero sí encontré un estanque para pescar. Y así, en vez de continuar salvando Hyrule, acabé pescando mi primer ejemplar, que pesó alrededor de 2kg.
Reflexiones
Mientras estaba en la caverna de hielo, cuando me quedaba parado por un rato, el personaje estornudaba por el frío que hacía. Un detalle curioso que suma puntos a la obra maestra que es el juego.
Cuando encontré el fuego azul, me costó darme cuenta de que podía cogerlo con la botella, de hecho tuve que buscarlo en internet. Esto es algo que intento evitar a toda costa, pero si me atasco mucho tiempo, prefiero apoyarme en alguien más y continuar disfrutando de la experiencia.
En la próxima partida
Al final no pude llegar al Templo del Agua. Tengo la sensación de que es una pequeña puerta debajo de un pequeño pozo de agua en la caverna de hielo al que intenté entrar sin éxito. Acompáñame en la próxima partida para seguir intentándolo y descubrir el siguiente templo de la lista.
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