Progreso: inicié mi inmersión en la Caverna de los Dodongo para convencer al líder de los Gorons de darme el rubí de los Goron, la piedra espiritual roja.
Tiempo de la partida: 1:30 horas (7 minutos de lectura).
Tiempo total de la serie: 8:45 horas.
La partida
Inmersión en la caverna
Armado de valor, atravesé la entrada que anteriormente estaba bloqueada por una roca enorme, y enseguida estaba dentro de la Caverna de los Dodongo.
Apenas entré, me tuve que enfrentar a unos robots con cabezas giratorias llamados beamos, cuyos rayos láseres me mataron dos veces apenas empezar la partida.
Inicialmente intenté atacar a los beamos con la espada y con la tirachinas, pero nada les hacía daño. Pero justo cuando decidí esquivarlos para avanzar, vi una bomba flor en el suelo muy cerca de los robots. Sin dudarlo, la cogí y se las lancé. ¡La idea funcionó! los robots explotaron y se quitaron de mi camino.
En el primer recoveco de la cueva que investigué, me encontré con un cofre, al abrirlo, encontré el mapa de la caverna, que me facilitaría explorarla en profundidad.
Ayuda: es muy útil tener el mapa a la mano al explorar la caverna, en él se muestran las plantas y las zonas que la componen. Las zonas que has visitado están marcadas en azul y la zona en la que te encuentras parpadea de colores para reconocerla fácilmente.
Anfitriones hostiles
La caverna estaba repleta de peligros, monstruos poco amigables que no dudaban en atacarme apenas me veían acercarme. Entre la variedad de enemigos me encontré con: camaleones explosivos, murciélagos en llamas (keeses), lagartos con espadas (lizalfos), robots aspiradores con pinchos, skulltulas y hasta los mismísimos dodongos, unos lagartos acorazados que escupen fuego que me volvieron a matar en dos ocasiones.
Link en llamas en el suelo, atacado por un Keese de fuegoLink tirado en el suelo muerto a manos de los enemigosEnfrentamiento con un robot de pinchos giratoriosLizalfo atacando con su espada a LinkDodongo escupiendo fuego por la bocaLink apuntando a una Skulltula con un Keese al lado
Pregunta: Intenté combatir a los dodongo con la espada, la tirachinas y las bombas, pero no logré hacerles daño y los terminé esquivando. Si sabes como combatirlos, escríbeme en los comentarios para darles su merecido la próxima vez que me encuentre con ellos.
Acertijos enrevesados
Además de los monstruos, la caverna estaba llena de acertijos, con elementos como cajas deslizantes, estatuas con escudo y espada que se movían y atacaban, hileras sospechosas de bombas, llamaradas de fuego y placas de ojos en las paredes.
Por cada zona que pasaba, me encontraba con un acertijo que resolver para seguir avanzando en mi exploración.
En una de las salas, tuve que explotar dos filas de bombas de forma sincronizada, para activar unas escaleras. En otra tuve que dispararle a una placa de ojo para apagar la llamarada de una plataforma, para luego saltar encima de ella, mientras le disparaba a otra placa de ojo rápidamente antes de que se prendiera nuevamente en la que yo estaba parado. En otras tuve que arrastrar cajas para activar interruptores que abrían otras puertas. Y en varias de las salas tenía que explotar paredes de roca para acceder a lugares ocultos.
Link apuntando con la tirachinas a una placa de ojoLink observando la caverna desde un punto en la altura
Una vez que logré resolver todos los acertijos y quitarme los enemigos del camino, llegué a un cofre enorme, que no tardé en abrir, y para mi sorpresa, me encontré una bolsa para llevar bombas, junto con 20 bombas que me resultarán muy útiles en mi camino en un territorio tan hostil.
La boca de la escultura
Cuando ya parecía que había visitado todas las zonas de la caverna, me llamó la atención la escultura enorme de una cabeza de dodongo en el medio de la caverna. Intuía que debía hacer que se abriera la boca de alguna manera pero no sabía como.
Probando de distintas maneras, me subí a la cabeza y planté una de mis bombas en un ojo de la escultura, cuando explotó, el ojo cambió a un color rojizo e iluminado. Sin dudarlo solté otra bomba sobre el otro ojo de la cabeza, y de inmediato la boca se abrió, desvelando un pasadizo secreto hacia la sala donde me espera el mayor de los enfrentamientos hasta el momento.
El combate con El Dinosaurio Infernal
Al abrirse la trampilla en el suelo, me lancé con valentía, cayendo en una fosa que transmitía un calor intenso a través de las grandes cantidades de lava que contenía.
En la fosa me esperaba El Dinosaurio Infernal: El Rey Dodongo, quien me encaró con una demostración de furia ardiente, abriendo ampliamente su boca de donde saldrían llamaradas de fuego durante el combate.
Había llegado al enfrentamiento con la vitalidad mermada, así que la primera vez que escupió semejante cantidad de fuego, que me pilló por sorpresa, acabó con mi vida por completo. Pero me levanté nuevamente en la entrada de la caverna y emprendí mi camino de vuelta a la fosa en busca de revancha.
Esta vez, fui más ágil ante sus ataques de fuego y sus embestidas, cubriéndome con el escudo con éxito, mientras ideaba alguna manera de enfrentarlo.
Mientras se preparaba para ejecutar uno de sus ataques con fuego, al verle la enorme boca abierta al lado de una flor bomba, se me ocurrió una idea. Quizás si le lanzaba una bomba dentro de la boca cuando estaba preparando su ataque podría lograr hacerle daño.
Así que en su siguiente ataque me animé y fui corriendo a recoger la flor bomba y lanzársela en la boca, momento en el que explotó y lo tiró al suelo, quedado inconsciente por un breve periodo de tiempo, que aproveché para golpearlo con la espada.
Ejecuté esta técnica una y otra vez mientras eludía sus ataques y me cubría con mi escudo hyliano. Poco a poco le fui hiriendo hasta que no resistió más mis ataques y cayó derrotado en el pozo de lava que había en medio de la fosa.
Consejo: no uses tus bombas, usa las flores bombas que hay en el suelo y cúbrete con el escudo hyliano cada vez que te ataque, te cubrirá del fuego y de ser aplastado
Link observando la furia del Rey Dodongo mientras abre su boca ampliamenteLink enfrentándose a una embestida del Rey DodongoLink atacando con la espada a El Rey Dodongo mientras está en el suelo inconscienteEl Rey Dodongo derrotado en la lava del foso
El líder satisfecho
En cuanto salí de la cueva victorioso, apareció Darunia de un salto desde las alturas, agradeciéndome porque ahora que había acabado con las amenazas de la caverna, los Gorons tendrían acceso nuevamente a toda la comida que allí había.
Como muestra de agradecimiento, me entregó el rubí de los Gorons, la piedra espiritual de fuego, la segunda de las tres piedras que necesito para acceder al templo del tiempo.
Reflexiones
Esta partida ha sido la más retadora de todas hasta el momento, donde he muerto más veces y donde he tenido que detenme a pensar más en los acertijos de la caverna. Esto demuestra la dificultad incremental del juego, que en mi opinión es muy acertada y me está haciendo disfrutar la experiencia.
En la próxima partida
Darunia me dijo que fuera a la cima de La Montaña de la Muerte, a visitar a La Gran Hada, que me podría ayudar a potenciarme para continuar mi aventura. ¿Quién será esta Gran Hada y cómo me podrá potenciar?.
Además, antes de continuar con la búsqueda de la tercera piedra espiritual, visitaré el rancho Lon Lon en el campo de Hyrule con la esperanza de encontrar algo que me pueda ayudar también en esta misión.
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