The Legend of Zelda: Ocarina of Time – Partida 14: El Templo de la Sombra

Accediendo al Templo de la Sombra

Progreso: ahora ya con la lente de la verdad conseguida en la partida anterior, me dirigí al Templo de la Sombra en búsqueda del siguiente medallón.

Tiempo de la partida: 2:00 horas (4 minutos de lectura).

Tiempo total de la serie: 32:00 horas.

La partida

Un templo muy tenebroso

La sensación que me transmitió el templo nada más entrar fue espeluznante, los monstruos eran muy retorcidos, habían guillotinas colgantes y diferentes mecanismos de tortura.

Al poco tiempo conseguí las botas flotantes (hover boots) que me aligeraban el paso e incluso me permitían caminar en el aire por un breve periodo de tiempo. Con ellas pude avanzar entre los precipicios que habían en el camino.

Como ya es costumbre en los templos, acabé haciéndome con el mapa y la brújula, además combatí enemigos con aspecto muy chungo, conseguí llaves y abrí puertas.

  • Mirando a través de una pared con la lente de la verdad
    Mirando a través de una pared con la lente de la verdad

No creas lo que ven tus ojos

En este templo, nada es lo que parece, no podía confiar en mi propia visión porque acababa siempre perdido. Tuve que hacer uso de la lente de la verdad para atravesar los diferentes obstáculos.

Con la lente pude observar pinchos, espadas giratorias, plataformas y hasta monstruos que de otra manera se mantenían ocultos.

Consejo: hay un pasillo estrecho con caídas hacia los lados donde unos ventiladores enormes te empujan con el viento. Aunque el templo te sugiera avanzar rápidamente con las botas flotantes nuevas, es más fácil anclarte al suelo con las botas de hierro y avanzar más lentamente pero de manera segura para no caerte (hasta que tengas que hacer algún salto de fe).

  • Observando una guillotina en el camino
    Observando una guillotina en el camino

La Bestia Fantasma de la Sombra

Al conseguir la llave para abrir la puerta del jefe final me dirigí hacia allí enseguida. Supe que la cosa se pondría fea cuando vi que habían corazones, flechas y pócimas en la entrada para prepararme para el combate.

Al pasar la puerta caí sobre un bongo gigante, con unas manos enormes y espeluznantes tocándolo y elevándome por el aire como si estuviera en una cama elástica. Su cara estaba oculta y solo visible con la lente de la verdad.

Como pude, entre tanto salto, usaba mi arco para herir sus dos manos e incitarlo a atacarme. En ese momento aprovechaba para clavarle un flechazo en la pupila y luego rebanarlo a espadazos.

Al derrotarlo, aparecí en la Cámara de los Sabios, donde Impa, de la tribu Sheikah se presentó como una de las Sabias y me entregó su medallón.

  • Obteniendo la llave de la puerta del jefe final del templo
    Obteniendo la llave de la puerta del jefe final del templo

Reflexiones

La música misteriosa de ambiente es una de las que más me ha gustado, acompaña muy bien la exploración del templo.

Usar la lente de la verdad consume magia y por un momento pensé que podría ser un problema que se acabara y no pudiera continuar en el templo. Pero resultó ser bastante eficiente y además los monstruos sueltan pócimas para reponer el medidor.

Me gustó el diseño del templo porque las llaves que necesitaba estaban accesibles y cerca de las puertas que tenía que abrir, haciendo todo el recorrido más intuitivo y fluido.

En la próxima partida

Impa me ha pedido que vaya al lado de la princesa Zelda a defenderla en su nombre. Muy pronto me contaría con lujo de detalles todo lo que ha ocurrido.

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