The Legend of Zelda: Ocarina of Time – Partida 10: El Templo del Fuego

Progreso: Ahora que tengo los medallones del Tiempo y del Bosque, fui a por el tercero al Templo del Fuego.

Tiempo de la partida: 2:30 horas (3 minutos de lectura).

Tiempo total de la serie: 20:00 horas.

La partida

El comerciante de fantasmas y un Goron hiperactivo

Al salir del Templo del Bosque en la partida anterior, emprendí camino al siguiente en la lista, el Templo del Fuego. Saliendo del castillo de Hyrule, encontré una persona muy rara con un negocio de fantasmas que me ofreció «mucho dinero» si le traía un Poe. Salí a cazar uno y cuando se lo entregué, me pagó solo 10 rupias, vaya usurero.

Ayuda: En la ciudad Goron me ofrecieron un arma nueva por 200 rupias pero mi límite es 99. ¿Cómo amplío mi monedero? Escríbeme en los comentarios

Rápidamente atravesé el campo de Hyrule y llegué a Ciudad Goron. Allí había un Goron rodando agitadamente por toda la ciudad, como un niño después de comer chuches. Lo detuve con un bombazo y pensó que venía de parte de Ganon. Cuando se calmó y entró en razón, me contó los Goron estaban a punto de ser devorados por Volvagia, un dragón feroz controlado por Ganondorf.

Para ayudarme en mi encomienda, el Goron me ofreció una túnica roja resistente al fuego.

  • Conversando con el comerciante de fantasmas
    Conversando con el comerciante de fantasmas

Darunia y Link, el equipo soñado

Me vestí con mi nueva y reluciente túnica y entré al cráter del volcán. Enseguida encontré la puerta al Templo del Fuego. Con miedo pero mucha curiosidad, entré. Allí estaba Darunia, pidiéndome que salvara a los prisioneros, mientras él se encargaba del dragón. Me confesó que estaba preocupado porque no tenía el Martillo Legendario.

Sin saber muy bien lo que estaba haciendo, emprendí mi exploración por el templo. Atravesé varios laberintos, derroté monstruos, conseguí llaves y un mapa. Pero lo más importante es que encontré unos cuantos Goron encarcelados que fui liberando uno a uno del peligro que les acechaba.

El Martillo Legendario

Me topé con el Bailarín en Llamas (Flare Dancer), uno de los enemigos más poderosos del templo. Por mucho que lo intentó, no fue rival para mi reluciente espada maestra, y tras su cadaver, apareció un cofre con El Martillo Megaton.

Empuñando mi nueva arma, como chiquillo con juguete nuevo, empecé a aporrear interruptores, tumbar tótems, romper paredes y aplastar enemigos, incluyendo otro Bailarín en Llamas con el mismo destino que su pariente.

Consejo: si te quedas sin bombas como yo, puedes usar el martillo para apagar las llamas y poder atacarle.

El Dragón que intentó acabar con el Héroe

En el momento en que conseguí la llave del jefe, corrí con valentía a la sala donde se encontraba Volvagia. El dragón bajaba por el suelo, sacudía sus llamas y escupía bolas de fuego. Ágilmente esquivaba sus ataques mientras le iba soltando martillazos en la frente que lo iban dejando turuleco.

Consejo: presta atención a los agujeros que se iluminan y acércate pero no demasiado, porque el dragón sale con un coletazo de fuego. Justo después del coletazo, clávale un martillazo en la frente como si estuvieras jugando Whac-A-Mole.

Al cumplir mi misión de derrotar al monstruo del volcán, la montaña de los Goron se despejó. Darunia muy orgulloso me demostró su agradecimiento entregándome su medallón de Sabio.

Reflexiones

Este templo era mucho más sencillo de explorar que el del bosque, los caminos eran más directos y menos serpentinos, yo personalmente lo prefiero así como este. A esta simplificación de los caminos, se le sumó la sensación de calor muy bien lograda y la satisfacción de liberar a los pobres Goron encerrados.

En la próxima partida

Según la lista que me dio Sheik en su momento, ahora me corresponde ir al Templo del Agua. Acompáñame a descubrir nuevos enemigos y acertijos en una aventura refrescante en la próxima partida.

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